Ingredientes:
Magdalenas:
125 ml leche tibia + 1/2 cucharadita de zumo de limón
190 g harina
5 g levadura química (tipo Royal)
1/2 cucharadita sal
2 huevos a temperatura ambiente
150 g azúcar
1,5 cucharadita
vainilla en pasta
125 ml aceite de girasol
Buttercream:
250 g mantequilla a temperatura ambiente
270 g
icing sugar tamizado
30 g leche (si hace calor no le añadas leche, para que no quede demasiado blando)
Opcional:
colorante alimentario en gel
Magdalenas:
Preparar la bandeja para hornear magdalenas. Precalentar el horno a 155 ºC.
Poner la leche con el limón, mezclar con una cucharita y dejar reposar durante 5 minutos antes de utilizar. Tamizar en un cuenco la harina, la levadura y la sal.
En otro cuenco, batir los huevos durante 10-20 segundos. Añadir el azúcar y continuar batiendo a velocidad media durante 30 segundos. Añadir la vainilla y el aceite, batir.
Bajar a velocidad 1 y añadir lentamente la mitad de la mezcla de harina. Añadir la mitad de la mezcla de leche y después el resto de la harina y el resto de la leche. Batir lo justo hasta que esté homogéneo.
Llenar 2/3 de las cápsulas de magdalena con la mezcla (resulta más fácil hacerlo poniendo la mezcla en una jarra ó una
manga pastelera). Hornear durante unos 25 a 30 minutos. Dejar enfriar en una rejilla.
Buttercream:
Batir la mantequilla con palas planas a velocidad 4 durante 8 minutos.
Añadir el resto de ingredientes y batir de nuevo con palas planas a velocidad 4 durante 6 minutos.
Pasar a una
manga pastelera con la boquilla que nos guste y decorar los cupcakes.
Trucos / consejos / comentarios:
Esta es "LA RECETA" de las magdalenas para cupcakes. En su día probamos muchísimas y fuimos introduciendo mejoras hasta llegar a esta, que para nosotros es perfecta: quedan súper jugosas y además crecen con una forma muy suave (ideal para los cupcakes). Las hacemos muy a menudo y tienen mucho éxito :-)
La receta del buttercream la probé hace poco y me encantó. El secreto está en el batido, que hace que quede súper suave y esponjoso. Si se va a teñir todo del mismo color lo más cómodo es añadir el colorante al principio de todo (con la mantequilla). Si no al terminar: se separa el buttercream en cuencos, se le añade a cada uno el colorante que sea y a continuación se remueve con una cuchara.
Los ositos son de Wilton y podéis encontrarlos en muchas de
estas tiendas.
Los envoltorios rosas, amarillos y azules los he diseñado
con Photoshop ¡y me encantan! Podéis
DESCARGARLOS AQUÍ. Simplemente hay que imprimirlos en papel normal y corriente, con cualquier impresora a color y recortarlos. Si queréis que la parte de arriba quede festoneada (como he hecho yo) podéis usar
tijeras de manualidades, como las naranjas y azules de la foto. Por último se pegan con celo, superponiendo un poquito los extremos.
Y os cuento algo que seguro que más de uno habéis descubierto ya... los cuenquitos de cartulina tan monos que venden no van bien para hornear en ellos directamente: salen del horno tan llenos de grasa que casi ni se aprecia el dibujo. Para evitarlo horneo en
cápsulas blancas de Wilton con base de 5 cm de diámetro, que están como enceradas y no dejan pasar la grasa. Si queréis que se vea el borde superior festoneado del imprimible hay que recortar el reborde de la cápsula con unas tijeras (como la de la izquierda):
También queda muy bonito con el borde liso (derecha):