30 de ago. de 2010

Galletas decoradas: Hello Kitty

  
Era inevitable que hiciera galletas de Hello Kitty y es que esta gatita es la preferida de la mayoría de niñas, así que está hasta en la sopa, jeje ¡y yo no iba a ser menos!


En realidad las pensé para la hija de mi amiga Eva, que adora a Hello Kitty, pero luego caí en que tiene alergia al huevo ya la leche... así que mejor que ni las vea. Tengo que probar alguna receta de galletas sin leche ni huevo (¡que las hay! aunque no sé cómo quedarán) porque cada vez hay más niños con alergias e intolerancias (el caso de uno de mis sobrinos) a estos ingredientes.


Me gustan los bigotitos que han quedado un poco en el aire. Al principio evitaba que pasara, tratando de cortar el glaseado en cuanto terminaba la cara de la gatita, hasta que vi que quedaba mucho más original y "tridimensional" :-P

Primero pinté la base blanca y, 24 horas después, los ojos, nariz, bigote (qué suerte ¡no se lo depila!) y lazo. El glaseado del lazo debería haberlo espesado más con azúcar glas, porque en algunos casos me destiñó un poquito sobre el blanco. Con el negro, pese a ser un tono más intenso, no tuve problemas porque sí que lo espesé bastante.



Pero la afición por Hello Kitty en España no es nada comparándola con la de Roma ¡nos quedamos asombrados con la "fiebre Kittiesca" cuando visitamos la ciudad en octubre del año pasado! No podíamos dar dos pasos sin verla por todos lados. Lo mejor es que en la Calle Corso había una tienda enorme repleta de todo tipo de objetos decorados con Hello Kitty ¡era alucinante! hasta bolsos y zapatos... yo me compré una alfombrilla para el ratón y un monederito.



27 de ago. de 2010

Galletas decoradas: Tintín

  
Adoro a Tintín, tanto su estética como sus aventuras. Crecí leyendo sus comics y recreando sus historias con mis Playmobil. Ahora dicen que si Tintín era tal, que si Hergé era cual... ¡chorradas! No se puede ser más correcto, educado, pacífico y buena persona que Tintín. Así que ahora que Daniel se ha enganchado con sus comics y me ha dicho que de mayor quiere llamarse Tintín, yo sonrío de oreja a oreja. Prefiero mil veces que le tome a él como modelo antes que, por ejemplo, a Shin-chan...


Estas galletas son mi pequeño homenaje a Tintín. Como me encantan el color turquesa y también las flores chinas, elegí el famoso dibujo del jarrón. Y también un primer plano de los dos amigos.



El jarrón lo pinté con colorantes que puse en una paleta de plástico y con pinceles finísimos. Me gusta el resultado y además el tinte no ha desteñido sobre el glaseado de la base (como temí que sucediera), así que seguro que repetiré con esta técnica.




Me gusta cómo quedaron los "Milús", desde luego su cara es más sencilla de hacer que la de Tintín.



Con la cara de Tintín tuve un disgusto: al día siguiente de pintarla, cuando llegué a casa e iba a hacerle las fotos, me encontré con que el negro del gorro había desteñido en el color carne de la cara :-S. Utilicé colorantes Americolor como recomiendan en todas las webs americanas, esperé 24 horas desde que pinté la cara hasta que pinté el gorro... pero se tiñó igual. No sucedió con el negro de los ojos, la boca, ni con el de Milú, supongo que porque era más espeso (lo espesé con azúcar glas), así que cada vez estoy más convencida de que el problema del "desteñido" se debe al agua. Lo malo es que si pintaba el gorro con el glaseado negro espeso, quedaba grumoso (lo sé porque lo intenté). En fin, supongo que tendré que encontrar el punto justo de espesor. El caso es que, aunque en principio me di por vencida, después decidí quitarle la cara (debe de ser el tercer transplante completo de cara que se hace en España ¿no?) con cuidado de no  romper los glaseados circundantes ¡y lo conseguí! Luego volví a dar el color carne, esperé a que secara para pintar los ojos y la boca, y esta vez ya no destiñó.


Para que os hagais una idea del tamaño de estas galletas:


La nariz de Milú en la galleta del primer plano tamibén me destiñó un poco... lo mismo: glaseado demasiado húmedo.


Y embolsadas:


Daniel con su camiseta de Tintín (que le trajo mi tía de Bélgica) en Legoland Deutschland:


Ojalá hubiera un parque temático de Tintín... Lo más parecido hasta donde sé es el castillo de Cheverny, en la región del Loira (Francia), pero cuando llegamos allí (en agosto de 2009) pasaba un minuto de la hora de cierre y no nos dejaron pasar. En fin ¡una excusa más para volver por allí!

26 de ago. de 2010

Galletas decoradas: hamburguesas

  
Igual que con los perritos calientes, estaba deseando probar a hacer las hamburguesas...


Me puse a mezclar colores... y esta vez decidí probar con el marrón oscuro algo que había leído: utilizar cacao en lugar de colorante. Pero no fue posible añadir todo el necesario para obtener un tono tan oscuro, ya que el cacao resecaba el glaseado dejándolo demasiado espeso, así que finalmente añadí también una gotita de colorante. Estoy contenta con el resultado, porque no me ha manchado los colores de alrededor, como sucede a veces con el que sólo lleva colorante.



Primero dibujé el pan de abajo y el tomate. Luego la carne. Y por último pinté el pan de arriba y el queso.


Lo de encima ¡es sésamo de verdad! ¿a que queda chulo? Como no tenía en casa y tengo el despiste que tengo... tuve que esperar a que Julián (tengo un marido al que hay que hacerle un monumento) fuera a comprarlo al herbolario (en el súper no tenían ¿?) antes de pintarla, ya que hay que espolvorearlo cuando el glaseado está recién puesto para que se quede pegado.


No tenía boquillas especiales para las hojas de lechuga, así que simplemente dibujé triángulos alargados con la boquilla nº 3 (que es la que utilicé para todo, excepto para el ketchup y la mostaza de los perritos, que están dibujados con la nº 5) y cuando empezaba a secarse le hice unas rayitas y puntos con un palillo. Pero para la próxima vez me compraré una boquilla especial para hojas, seguramente la nº 68 de Wilton.


Mmh... me están dando ganas de ir al burger...

25 de ago. de 2010

Galletas decoradas: perritos calientes

 
Desde que las vi en la web de Elenis, estaba deseando hacer estas galletas. Me puse a mezclar colorantes de Americolor hasta dar con los colores adecuados... y voilà!



Mmmmh... ¿con mostaza o con ketchup? Mis preferidos son sin duda los perritos especiales de IKEA con ambas cosas y además cebolla frita y pepinillos (slurp).




A Daniel le encantaron, nada más terminar la "sesión fotográfica" se zampó uno con ketchup. A mí también, seguro que los repetiré, aunque la próxima vez haré el glaseado de la salchicha y del pan un poco más espeso.

24 de ago. de 2010

Masa para galletas decoradas

 
Ingredientes:

250 g mantequilla* a temperatura ambiente
175 g azúcar glas
1 cdta de esencia de vainilla y 1 cdta esencia de mantequilla**
1 huevo normal y 1 yema a temperatura ambiente
550 g harina ***


* de buena calidad, yo uso Milbona (de Lidl)
** opcional y al gusto de cada uno
*** yo utilizo harina Gallo normal

Con la Kitchen Aid con el accesorio de palas planas (o Thermomix con mariposa), batir la mantequilla a velocidad 3 lo justo para suavizarla (no debe blanquear ni aumentar de volumen, no debemos introducir aire). Bajar a velocidad 1 e ir añadiendo el azúcar a cucharadas:


Parar la Kitchen Aid y añadirle las esencias (opcional). Ponerla a velocidad 1 e ir vertiendo el huevo ligeramente batido muy poco a poco, hasta que esté bien integrado. Si es necesario, parar la máquina para bajar lo que quede en las paredes. Comenzar a añadir la harina a cucharadas a velocidad 1. Batir hasta que esté ligada:


Colocar la masa sobre un papel de hornear, darle una forma redonda y aplastada y cortarla en dos trozos iguales:


Coger uno de los trozos y darle forma rectangular con las manos sobre un papel de hornear.


Colocar otro papel de hornear encima y con un rodillo estirar la masa con un grosor uniforme de unos 6 mm. Conviene utilizar un rodillo graduable. Hacer lo mismo con el otro trozo.


Ponerlos en una bandeja de hornear, uno encima de otro, con cuidado de que no se doblen. Dejarlos enfriar en la nevera un mínimo de 3 horas (si se deja mucho tiempo se resecará). Precalentar el horno a 180º C con calor arriba y abajo, y sin aire. Cortar las galletas con un cortapastas o con un modelo de cartón y cuchillo. La masa se quedará pegada al cortapastas.


Poner galletas de tamaño uniforme en la misma bandeja, ya que tardarán más o menos en hacerse en función de si son más o menos grandes. Aunque no llevan levadura, hay que dejar un par de centímetros de separación entre galleta y galleta. No es necesario colocar papel de hornear en la bandeja de las galletas porque no se pegan. (Foto izquierda: galletas antes de ser  horneadas / foto derecha: galletas ya horneadas, con los modelos de cartón y los cortapastas con que se recortaron).


Los recortes sobrantes se vuelven estirar entre dos papeles de hornear las veces que haga falta, sin necesidad de volver a enfriar. Introducir la bandeja durante unos 12 minutos (cuanto más grandes, más tiempo). Hornear solo una bandeja por vez, situándola en la parte central del horno (ni arriba ni abajo). Pasar las galletas a una rejilla hasta que se enfríen. Conviene dejarlas enfriar dos horas mínimo antes de decorarlas, ya que al principio están algo quebradizas.


Trucos / consejos / comentarios:

Con estas cantidades salen unas 30-40 galletas de tamaño mediano.

Se puede utiliza un rodillo normal y poner a ambos lados barritas de madera de 6 mm de espesor. Es una opción, aunque creo que resulta mucho más cómodo el rodillo graduable.

Es absolutamente imprescindible que la mantequilla esté a temperatura ambiente. Para ello lo mejor es cortarla en cubos (para que la temperatura sea uniforme), en verano basta con un par de horas antes de preparar la masa y en invierno conviene sacarla la noche anterior. Si está muy blanda la bato menos tiempo con el azúcar porque en seguida coge aire. Debemos evitar que cojan aire o quedarán quebradizas, arenosas en lugar de crujientes, y crecerán.


También los huevos deben estar a temperatura ambiente, estos sí se pueden dejar sin problema fuera de la nevera la noche anterior tanto en verano como en invierno.

23 de ago. de 2010

Tarta de queso y arándanos

 
Ingredientes:

200 g galletas
150 g mantequilla
500 ml nata para montar
200 g queso Philadelphia
6 láminas de gelatina
150 g azúcar
Salsa de arándanos

 
 
 


Triturar las galletas hasta reducirlas a polvo, añadir la mantequilla blanda y mezclar. Ponerlo en la base de un molde de 23 cm., apretando con los dedos.
Trocear las 6 láminas de gelatina y ponerlas en un vaso con agua fría para que se hidraten.
Batir la nata hasta que esté un poco montada. Añadir el queso y volver a batir.
Poner la gelatina con el vaso de agua en un cazo a calentar a fuego lento y remover constantemente hasta que esté totalmente disuelta. Verter en la mezcla anterior y batirlo todo junto. Añadir el azúcar y batir hasta que esté muy líquido.
Verterlo en el molde, con suavidad para no levantar la base de galleta, y meter la tarta en la nevera hasta el día siguiente.
Desmoldarla y cubrirla con la salsa de arándanos.


Trucos / consejos / comentarios:
 
Con la cantidad de galleta indicada en la receta original (100 g) sólo tuve para rellenar la base de un molde de 18 cm. Y luego no me cupo en él toda la mezcla de queso. Así que he modificado la cantidad de galleta para utilizar un molde de 23 cm. porque además ¡la gente se quedó con ganas de más! Y es que está tremendamente buena, una de las tartas más ricas que he probado jamás.
 
Utilicé unas galletas "Speculoos" que me trajo mi tía de Bélgica, porque allí son las que utilizan para las bases de las tartas. Son de marca Carrefour, así que espero encontrarlas aquí y es que quedan realmente bien para esto, aún mejor que las María o las Digestive para mi gusto. Las trituré y mezclé con la mantequilla con la Thermomix.
 
Como salsa de arándanos usé un bote que compré en un súper inglés de Vera, en realidad hice la tarta para utilizar esta salsa. Y no sé dónde podré volver a conseguirla, porque la última vez que hemos ido a Vera me he encontrado con que han cerrado ese súper :'(
 
 
Una vez la dejé en la nevera caí en la cuenta... ¡no sabía cómo iba a desmoldarla! no sé vosotros, pero a mí este momento me pone a menudo los pelos de punta, porque una tarta puede quedar genial pero luego destrozarse al intentar sacarla del molde para pasarla al plato. Así que me acosté dándole vueltas a cómo hacerlo... y según me levanté fui corriendo a ver si funcionaba mi "invento":
 
 
Primero despegué la tarta del lateral del molde con ayuda de un pequeño cuchillo y quité el lateral con cuidado. Entonces puse papel de hornear sobre un plato de plástico (muy ligero), lo coloqué sobre la tarta y volteé esta. Retiré la base del molde y el papel de hornear que había puesto en esta para evitar que se pegara la galleta (lo prefiero a untar el molde de mantequilla, es más efectivo). Puse el plato en el que iba a servir la tarta sobre la base de esta y la volteé de nuevo. Por último retiré el plato de plástico y el papel de hornear. ¡Funcionó perfectamente!

Aunque la próxima vez quizás trate de prepararla directamente sobre el plato en el que vaya a servirla, utilizando un aro sin base, ya que la base de galletas creo que evitará que la mezcla de queso se "escape"; y pondré papel de hornear en los laterales para no tener que utilizar el cuchillo, que siempre deja alguna marca. Edito el 27/08/10: Ayer probé con el aro y fue un fracaso; pese a poner la base de galleta y mantequilla bien apretada en el fondo, la mezcla de queso se filtró y empezó a salirse por el plato. Como pude, con ayuda de un cucharón sopero, lo pasé a una jarra, pasé la galleta a un molde normal con fondo y volví a verter la mezcla de queso... Quizás habría funcionado si la base de galleta hubiera tenido menos mantequilla o si la hubiera refrigerado un rato en la nevera para que estuviera más compacta. Pero no sé si volveré a intentarlo :-S
 

Edito el 30/08/10: He visto en Sánchez Romero las galletas Speculoos ya trituradas: aunque a un precio prohibitivo, como casi todo lo que tienen en ese súper...

20 de ago. de 2010

Barritas de cacahuete y chocolate

  
Ingredientes:

150 g harina
¼ cucharadita de sal
1 cucharadita de levadura
50 g mantequilla
110 g mantequilla de cacahuete
175 g azúcar normal
50 g azúcar moreno
2 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
185 g chocolate negro en gotas



Precalentar el horno a 175 ºC. Engrasar un molde de 20 x 20 cm.
Mezclar la harina, la sal y la levadura. Reservar.
Batir la mantequilla normal y la de cacahuete juntas, hasta que estén suaves. Añadir los azúcares y batir hasta que estén bien incorporados. Añadir los huevos, uno cada vez. Añadir la vainilla.
Añadir la mezcla de harina. Añadir las gotas de chocolate, removiendo hasta que estén incorporadas.
Poner la mezcla en el molde. Hornear en la parte baja del horno durante 30-32 minutos. Dejar enfriar totalmente antes de cortar.


Trucos / consejos / comentarios:
 
Esta receta es del fantástico blog de Bridget, de Bake at 350. He pasado las cantidades a gramos, he reducido un poco la cantidad de azúcar normal y he añadido la precisión de "hornear en la parte baja del horno" porque me quedaron menos hechos por abajo que por arriba.

Como no tengo ningún molde de 20x20 cm (¿de dónde sacan moldes así estos americanos?) utilicé uno de 20x28 cm, rellenando uno de los lados con papel albal para que me quedara cuadrado, igual que hice para la tarta de Bob Esponja. Y no lo unté de mantequilla sino que puse papel de hornear en la base y los laterales, así no me quedaba rugoso por el lado del papel albal y, además, esto siempre es más efectivo que el "untado".
 
Horas después de haberlas horneado (cuando les hice las fotos... y les hinqué el diente), el chocolate seguía fundido y las barritas algo pringosas por debajo, pero al día siguiente ya se han asentado y no manchan al cogerlas. Su textura es como la de un brownie. Quizás hubiera sido mejor esperar a cortarlas cuando estuvieran ya bien frías ¡pero estaba impaciente por probarlas y por publicar la receta! Y es que están deliciosas.... tenéis que probarlas.

12 de ago. de 2010

Galletas de cerditos

  


Para hacer estos cerditos utilicé el glaseado de Sweetopia fluido en la base rosa, y este mismo espesado con algo de azúcar glas para el delineado de las orejas y el rabo, el morro y los ojos. Tanto el morro como los ojos los puse 24 horas después de la base rosa, para evitar que destiñeran en esta.

10 de ago. de 2010

Sorbete de mango

  
Ingredientes:

2 mangos grandes, maduros
El zumo de 1 limón
1 pizca de sal
100 g de azúcar
3 cucharadas de agua






Pelar los mangos, sosteniéndolos sobre un cuenco para recoger el jugo que caiga. Quitarles el hueso y poner la pulpa en la batidora o Thermomix. Añadir el jugo recogido, el zumo del limón y l sal y batir hasta obtener un puré (en Thermomix: 1 mi. vel.5, 1 mi. vel.7, 1 mi. vel.9). Colar sobre el cuenco.
Poner el azúcar con el agua en un cazo de base gruesa y calentar a fuego lento (en Vitro a 2,5 sobre 9), removiendo, hasta que se haya disuelto. Llevar a ebullición, sin remover, retirar del fuego y dejarlo enfriar un poco.
Añadir el almíbar al puré de mango y mezclarlo bien. Dejarlo enfriar y tenerlo 2 horas en la nevera. Luego a la heladera durante 20 ó 30 minutos y por último al congelador. Si no se tiene heladera, ponerlo en el congelador, sin tapar, de 3 a 4 horas o hasta que esté pastoso; pasar a un cuenco y batir para romper los cristales de hielo; al congelador otras 3 ó 4 horas o hasta que endurezca y después tapar.


Trucos / consejos / comentarios:

Preparamos este helado el domingo pasado y es uno de los más buenos que he tomado en mi vida. Y no me refiero a los hechos por nosotros, sino a todos los que he probado jamás. Cierto es que me encanta el mango y que los que compramos para el helado eran increíbles (no siempre se encuentran tan buenos), tenían un olor delicioso incluso antes de pelarlos. De hecho estaban tan dulces que habríamos podido ponerle menos azúcar a la receta.

Y es de cremoso... y eso que no lleva nata ni leche, en realidad es un sorbete (no helado), pero en cremosidad gana a cualquier helado: recién sacado del congelador se puede servir uno directamente con una cuchara, sin necesidad ni de apretar.

Y apenas lleva tiempo prepararlo: la próxima vez haré el doble de cantidad porque, ya que está congelado y aguanta muchísimo tiempo, prefiero tenerlo listo para tomar para una temporada.

Cuando disolví el azúcar en el agua a fuego lento, pasé un pincel de cocina humedecido por los bordes para retirar los cristales de azúcar que no se habían fundido, ya que he leído en algunas recetas que en caso contrario el resto puedo cristalizar, y prefiero no arriesgarme.