30 oct. 2010

Buñuelos de viento


Ingredientes:

310 g agua
25 g mantequilla
25 g azúcar
La corteza rayada de un limón
1 pizca de sal
125 g harina
4 huevos
Azúcar

Poner en un cazo el agua, la mantequilla, el azúcar, la corteza rayada de limón y la sal. Cocerlo a fuego alto y cuando empiece a hervir echar de una vez la harina y, sin retirar del fuego, remover con una cuchara de madera hasta que la masa se desprenda de las paredes del cazo. Retirar del fuego y dejar reposar hasta que esté templado. Incorporar los 4 huevos, uno a uno, sin incorporar el siguiente hasta que el anterior esté totalmente integrado. Dejar reposar la masa 2 horas.
Poner aceite a calentar en un cazo de fondo grueso. Cuando aún no esté muy caliente, separar del fuego y echar trocitos de masa cogiéndolos con una cucharita pequeña y empujando con otra. Hacerlos a fuego bajo (3 sobre 9 de vitrocerámica) hasta que estén dorados. Sacarlos con una espumadera, dejarlos sobre servilletas de papel para que se les vaya el exceso de aceite y rebozarlos en azúcar.
Rellenar con nata, crema pastelera, crema de chocolate... con ayuda de una manga con boquilla larga.


Trucos / consejos / comentarios

Jamás hubiera pensado en preparar buñuelos de viento ¡me parecían imposibles de hacer! si mi madre no me hubiera insistido e insistido porque estaba deseando tomarlos en la fiesta de Halloween. La receta es del libro "1080 recetas de cocina" de Simone Ortega y no resulta complicada. He rellenado la mitad con la receta de crema indicada en este libro, pero no me ha gustado demasiado (la próxima vez utilizaré esta receta de crema quemada). Y la otra mitad de nata. En total salen unas 25 unidades.

7 comentarios:

Martina dijo...

mmmm, qué buena pinta tienen!!! me recuerdan a los que me hacía mi madre de pequeña, bueno, y no tan pequeña, jejeje. A ver si un día de estos me animo!!!

Marta A dijo...

pues si!!!! la verdad es que tienen una pinta buenissima!!!!!!! :-D
pensé que eran más complicados pero este fin de semana voy a probar!!! un abrazo!

Marta Aura dijo...

pues si!!!! la verdad es que tienen una pinta buenissima!!!!!!! :-D
pensé que eran más complicados pero este fin de semana voy a probar!!! un abrazo!

Marta A dijo...

hola!!! los prové este fin de semana! de aspecto perfecto!!! pero de dentro quedaron un poco crudos... tendré que volver a intentarlo!!!!

Julia dijo...

¡Hola Marta!

Qué pena que te quedaran un poco crudos. El truco de esta receta está precisamente en el tiempo y temperatura al freírlos. Haciéndolos a fuego bajo (en vitro nosotros los hicimos a 3 sobre un máximo de 9) no deberían quedarse crudos, creo que la próxima vez tendrías que tenerlos más tiempo al fuego ¡ya tienes excusa para repetirlos! jeje.

Un abrazo,

Anónimo dijo...

Hola:

Un pregunta tonta: imagino que se fríen en aceite de girasol, ¿no?

Muchas gracias....

Julia dijo...

Para nada es una pregunta tonta. Nosotros (bueno, lo de "nosotros" es una forma de hablar porque los frió mi marido... yo siempre temo acabar con quemaduras de tercer grado) los freímos en aceite de oliva, porque es el que utilizamos siempre. Pero el aceite de girasol aporta menos sabor a lo que fríes, así que es una cuestión de gustos. En cualquier caso no me pareció que supieran fuerte a aceite de oliva y personalmente me gusta más que el de girasol. Este nosotros lo utilizamos básicamente para el wok y las comidas orientales.

Un abrazo,